Protección solar en el hogar

    Los toldos pueden reducir la temperatura de una habitación un 30%, con lo que conlleva en un ahorro energético, sobre todo en verano donde predomina la utilización del aire acondicionado.

 

Existen diferentes tipos de toldos pensados para el hogar y cada cual posee unas características específicas que hacen que se adapten mejor a una u otra zona de la casa.

 

Los más comunes y utilizados son los siguientes:

 

El Punto Recto es ideal para ventanas. Emplea un sistema de brazos frontales abatibles, reforzados con unos muelles para protegerlos de fuertes vientos.

 

El Toldo Plano o Palillería es adecuado para cubrir patios y terrazas grandes. Se instala en posición horizontal y puede ir entre paredes o enmarcado en una estructura de aluminio similar a una portería con tirantes laterales.

 

El Toldo Stor se utiliza para los balcones. Tiene unos brazos abatibles que se sujetan a la barandilla a través de un pasador que separa hasta medio metro de la fachada al toldo, facilitando la visión hacia el exterior y la entrada de aire.

 

El Toldo de Brazos Extensibles es muy versátil. La tensión de la lona se transmite en el interior del brazo sin verse por fueera. Puede inclinarse hasta 90º, siendo ideal para grandes longitudes.

 

Las Capotas son ideales para ventanas pequeñas y son muy empleados también en locales de restauración u hostelería. Sus formas son semicurvas o cuadradas, y pueden ser fijas o móviles